Como lo han hecho otros.

ALQUIMISTAS DE LA PALABRA. CREACIÓN LITERARIA. DESCRIPCIÓN. 12. PAISAJES FANTASTICOS

 

Lee detenidamente este texto descriptivo de La historia interminable de Michael Ende , donde describe la geografía de Fantasia:

Tierras y mares, montañas y ríos no están allí de la misma forma que en el mundo de los seres humanos. Por eso, por ejemplo, sería completamente imposible dibujar un mapa de Fantasía. Allí no se puede prever nunca con seguridad qué país limita con cuál. Hasta los puntos cardinales cambian según la región en que se encuentra uno en cada momento. Verano e invierno, días y noches, obedecen en cada región a leyes distintas. Se puede salir de un desierto abrasado por el sol y llegar sin transición a árticas llanuras nevadas. En ese mundo no hay ninguna distancia exterior conmensurable, y por eso palabras como "cerca" o "lejos" tienen otro sentido. Todas esas cosas dependen del estado de ánimo y de la voluntad con que uno recorre un camino determinado. Como Fantasía no tiene fronteras, su centro puede estar en todas partes...o, mejor dicho, está al mismo tiempo cerca y lejos de todas partes. Depende por completo del que quiere llegar a ese centro. Y el centro mismo de Fantasía es, precisamente, la Torre de Marfil.

 

 

En este texto lo que predomina es la imaginación y la creatividad más que un gran estilo lleno de figuras literarias o una adjetivación excesiva. Pero si fuéramos capaces de sumar esta imaginación con la riqueza de imágenes y vocabulario que Gustavo Adolfo Bècquer muestra en sus Leyendas, sería nuestro texto una obra maestra.

Esta es la descripción de la catedral de Toledo de la leyenda La ajorca de oro:

 

¡La catedral de Toledo! Figuraos un bosque de gigantes palmeras de granito que, al entrelazar sus ramas, forman una bóveda colosal y magnífica, bajo la que se guarece y vive, con la vida que le ha prestado el genio, toda una creación de seres imaginarios y reales.

Figuraos un caos incomprensible de sombras y luz, en donde se mezclan y confunden con las tinieblas de las naves los rayos de colores de las ojivas; donde lucha y se pierde con la oscuridad del santuario el fulgor de las lámparas.

nuestra religión, sombrío como sus tradiciones, enigmático como sus parábolas, y todavía no tendréis una idea remota de ese eterno monumento del entusiasmo y la fe de nuestros mayores, sobre el que los siglos han derramado a porfía el tesoro de sus creencias, de su inspiración y de sus artes.

En su seno viven el silencio, la majestad, la poesía del misticismo y un santo horror que defiende sus umbrales contra los pensamientos mundanos y las mezquinas pasiones de la tierra (...) cuando arden despidiendo un torrente de luz sus mil lámparas de plata; cuando flota en el aire una nube de incienso, y las voces del coro, y la armonía de los órganos, y las campanas de la torre estremecen el edificio desde sus cimientos más profundos hasta las más altas agujas que lo coronan.

 

Cómo puedes comprobar el texto de Bécquer muestra una prosa riquísima en recursos literarios. Vamos a buscarlos, te damos un ejemplo y tú completas el resto; luego lo envias en un documento de Word a : alquimistasdelapalabra@gmail.

 

SÍMIL O COMPARACIÓN

PERSONIFICACIÓN

HIPÉRBOLE

METÁFORA

Un mundo de piedra, inmenso como el espíritu de nuestra religión

Un santo horror que defiende sus umbrales

Un bosque de gigantes palmeras de granito

Un mundo de piedra ( la catedral)

 

 

 

 

 

 

 

 

Habrás comprobado también que la adjetivación es más rica que en el texto de Ende, pero fíjate en que los adjetivos elegidos son evidentes, son epítetos, puesto que los sustantivos a los que se refieren poseen esa característica necesariamente ( el caos es incomprensible; los monumentos son eternos; las bóvedas son colosales...

 

SUSTANTIVO

ADJETIVO

bóveda

colosal y magnífica

caos

incomprensible

mundo de piedra

inmenso

monumento

eterno

horror

santo

pensamientos

mundanos

pasiones

mezquinas

cimientos

profundos

agujas

altas

majestad

tremenda

Ponte a pensar un poco y completa este ejercicio con un epíteto, que no nos sorprenderá y otro adjetivo que sí debe sorprendernos:

 

SUSTANTIVO

EPÍTETO

ADJETIVO

lápida

fría

calcinada

cumbre

alta

misteriosa

rayo

luminoso

festivo

telarañas

transparentes

crujientes

ciudad

 

 

ruinas

 

 

prado

 

 

cielo

 

 

río

 

 

tronco